¡Qué alegría! Ya estamos en marcha…

Estima surge, hace ya más de dos años, como resultado de un anhelo profundo por compartir un camino recorrido, con la certeza de que existe un momento de nuestras vidas en que nos convertimos en nuestra propia guía.

Porque, ¿quién mejor que nosotros sabe qué es aquello que necesitamos en cada momento?

Crecemos, maduramos y salimos a la vida sintiendo que hay algo que podemos hacer para sentirnos mejor, para modelar nuestra existencia y crear, paso a paso, aquella realidad que deseamos experimentar.

En nosotros anida la intuición, muchas veces oculta pero latente, de que somos perfectamente capaces de hacernos responsables y sostener nuestros propios procesos de crecimiento.
Sin embargo, en algunos momentos, necesitamos una guía, una flecha en el medio del bosque, que nos indique la dirección a seguir… Y un día descubrimos que no existe brújula más precisa que nuestro propio corazón y que, si paramos y lo escuchamos, todo comienza a tener sentido.

Estima nace de una mirada amable y optimista hacia la vida en su totalidad. Los hechos que conforman la vida son neutros, lo importante es la interpretación que hacemos de esos hechos, y los recursos que poseemos para traducir e interpretar nuestras propias historias.

Que el mundo sea un lugar amable no depende solo de nosotros, pero sí podemos contribuir haciendo que nuestro mundo sea amable.
Y la forma es discernir lo qué si depende de nosotros y poner ahí nuestra intención y energía, dejar de luchar batallas que no nos corresponden y comenzar a crear de manera consciente nuestra propia realidad.

Te invitamos a asumir la responsabilidad de cada espacio que habitas en cuerpo y alma, en presencia física, mental, emocional y espiritual, porque eso eres y si excluyes algo, solo podrás vivirte desde la falta y la carencia.

No te falta ni te sobra nada, y a tu vida tampoco. Solo necesitas reordenar las piezas del puzle.

La vida se despliega a cada paso
Comienza nuestro viaje, suelta amarras y confía en el viento…

Y cada vez que te distraigas o te pierdas por el camino,
solo debes recordar…

“Que la brújula es tu corazón”.